Parece mentira, pero en casi 2 décadas de comercio electrónico, no hemos puesto nuestros ojos en la venta cruzada como hasta ahora. Distintas compañías, cual mini-googles, desarrollan continuamente sus algoritmos para conseguir el widget perfecto para alojarse en nuestros comercios online y lograr personalizar y optimizar la recomendación de productos, aumentando las ventas como efecto. Hasta un 30% más de ventas puede generar este sistema si se utiliza en tiendas online.
La venta cruzada es una táctica tan vieja como lo es el comercio. Consiste en que a la vez que se hace una venta, recomendamos además la compra de otros productos relacionados aprovechando la predisposición positiva del comprador. Si lo trasladamos al comercio electrónico, la venta cruzada consiste en mostrar productos relacionados con los gustos del visitante de una tienda online.
Hasta aquí parece sencillo, lo complicado es saber exactamente que va a interesar a ese visitante potencial cliente. ¿Y qué le interesará la próxima vez que entre? ¿Y si además le quiero enviar un Newsletter personalizado que contenga productos que, auguro le van a interesar, cómo puedo acertarlos?
Los widgets de venta cruzada comenzaron siendo un simple algoritmo que al entrar un usuario nuevo a la tienda comenzaba enseñándole productos aleatoriamente, o los que el comerciante quería vender más rápido. Cuando el visitante entraba en un producto, en la parte inferior, el widget enseñaba productos relacionados (por categoría, por color, por utilidad, por precio, etc…). Y ahí se terminaba su trabajo. No guardaba un registro de la actividad de ese visitante, no fabricaba Newsletter a medida, y ni siquiera te recibía a la tienda adecuando las ofertas y productos destacados a los productos que generalmente te interesaban.
En la actualidad estos widgets son verdaderayts aplicaciones complejas y en muchas ocasiones personalizadas, lo que da a lugar a que las empresas que los desarrollan se estén convirtiendo en compañías con un peso y una facturación considerable. Ya no solo recomiendan utilizando unas directrices estándares, sino que almacenan información del visitante muy variada para crear algoritmos personalizados. Por ejemplo recogen si el visitante entra y compra en rebajas o en temporada, si le gusta más cierto color que otros, si siempre va a por lo más barato o suele comprar productos de precio medio o alto, etc, etc….
Almacenan con un único objetivo: Personalizar la tienda con tus gustos y rutinas para que desde el primer momento veas los productos que más te puedan interesar, trabajando incluso cuando ya has abandonado la tienda, enviándote automáticamente un correo con un variado de artículos que de seguro te interesan.
Pero no solo eso, sino que además van mostrándote de vez en cuando productos nuevos por los que no has mostrado interés para seguir haciendo estadísticas de rechazo y no volver a enseñarte ese tipo de productos hasta pasado un tiempo.
Ahora, y después visto cómo funcionan sí que podemos decir que estamos ante un “vendedor” virtual, y no ante un “despachador” virtual, que es lo que han sido las tiendas online hasta la llegada de estos nuevos widgets. Algunas empresas que comercializan su propio widget de venta cruzada aseguran que genera beneficios de hasta el 30%. Un 30% que nos sacamos de la manga mediante lo que sería una simil de venta tradicional, puesto que el cliente entró a comprar un producto concreto, y nosotros le creamos la “necesidad” de comprar algo más.